El síndrome del ojo seco (o enfermedad de la superficie ocular) es una de las razones más frecuentes de consulta en nuestra óptica. Si has notado molestias como sensación de cuerpo extraño, escozor, rojez ocular o incluso lagrimeo excesivo (sí, el ojo seco a veces produce muchas lágrimas), necesitas una revisión optométrica.
El ojo seco se define como una enfermedad multifactorial de la superficie ocular caracterizada por una pérdida de la homeostasis de la película lagrimal, acompañada de síntomas oculares, en la que la inestabilidad y la hiperosmolaridad de la película lagrimal, la inflamación y el daño de la superficie ocular y las anomalías neurosensoriales desempeñan funciones etiológicas.
🔬 La Evidencia Detrás: El ojo seco no es solo falta de lágrima, sino una alteración de su calidad o cantidad, que causa inflamación y daño en la superficie del ojo.
Como ópticos-optometristas especializados en salud visual, podemos ofrecerte tratamientos basados en la evidencia para que recuperes el confort ocular. El objetivo es restablecer la película lagrimal y reducir la inflamación ocular.
¿Cómo funciona? Muchas veces, el ojo seco se debe a que las glándulas de Meibomio (en los párpados) están obstruidas y no secretan correctamente el componente graso (lipídico) de la lágrima. Las máscaras de calor están clínicamente probadas para calentar estas glándulas a la temperatura ideal (40-45º), disolviendo las secreciones y permitiendo que la lágrima se evapore menos.
Recomendación: Aplicar calor seguido de un suave masaje en el borde palpebral.
¿Cómo funciona? No todas las lágrimas artificiales son iguales. Elegimos la composición según tu tipo de ojo seco:
Para déficit acuoso: Buscamos soluciones con hialuronato de sodio o carboximetilcelulosa para retener humedad.
Para ojo seco evaporativo (DGM): Recomendamos fórmulas ricas en lípidos para estabilizar la capa grasa.
¡Clave! Prioriza siempre las opciones sin conservantes si las usas con frecuencia.
¿Cómo funciona? La higiene de párpados es crucial si sufres de blefaritis (inflamación del borde del párpado), que a menudo acompaña al ojo seco. Los productos específicos (como toallitas estériles o espumas limpiadoras) eliminan el exceso de bacterias, costras y residuos que obstruyen las glándulas y empeoran la calidad de la lágrima.
Recomendación: Incorpora la higiene palpebral a tu rutina diaria, especialmente antes de usar la máscara de calor.
El Ojo Seco no es solo una molestia, es una enfermedad crónica que afecta significativamente la calidad de vida y el rendimiento visual.
El tratamiento del ojo seco es personalizado. Ven a vernos a Óptica Ruiz en Vícar (Almería) para realizarte un examen completo de la película lagrimal con lámpara de hendidura (usando pruebas como el Tiempo de Ruptura Lagrimal o la tinción con fluoresceína) y determinar qué protocolo de tratamiento es el más eficaz para ti.
Mi recomendación profesional: Evite la automedicación. El tratamiento eficaz comienza con un detección precisa que determine si presenta ojo seco.