Desarrollo visual en los niños

Desarrollo visual en los niños

El sistema visual no está desarrollado nada más nacer sino que va madurando poco a poco hasta alcanzar mayor precisión durante los primeros años de vida. Cuando nacemos tenemos que ir desarrollando las habilidades visuales a medida que interactuamos con el entorno que nos rodea, es decir, tenemos todas las herramientas visuales pero no sabemos usarlas. Poco a poco , se van desarrollando las habilidades visuales, las habilidades motoras, las emociones, el lenguaje , las habilidades sociales, las cognitivas, durante los primeros años de nuestra vida. Hay evidencia científica que demuestra que si el sistema visual es eficiente las demás habilidades se van a alcanzar de forma más rápida y sin ninguna alteración que repercuta en el niño durante su desarrollo.

A nivel ocular durante los primeros seis meses, se van desarrollando a gran velocidad los movimientos oculares , la capacidad para enfocar, la atención y la interacción entre ambos ojos para tener una visión binocular plena y eficiente. Este proceso ocurre muy rápido durante los primeros seis meses de vida y algo más lento hacia los 5-6 años.

El ojo tiene que aprender a utilizar los seis músculos extraoculares que lo dirigen ( lateral, medio, superior, inferior y los dos oblicuos , superior e inferior ) para mantener la atención y fijación en nuestro entorno.

Los movimientos oculares nos permiten dirigir al ojo hacía el objeto que queremos ver y éstos durante los dos primeros meses son erráticos e imprecisos, es decir , no están bien coordinados y necesitan hacer varias batidas para localizar el objeto o imagen a la que miran. Será a partir de los seis primeros meses cuando los movimientos empiecen a ser más precisos y rápidos.

Los músculos extraoculares permiten que la imagen llegue a un área de la retina llamado fóvea. Este área es donde se encuentran los fotorreceptores ( conos ) que permiten ver nítido y tener la mejor agudeza visual.

La agudeza visual o capacidad para distinguir objetos o estímulos va aumentando a partir del nacimiento a medida que se va estimulando la retina del niño. En los primeros meses de vida ven borroso de lejos y algo mejor en distancias más cortas, por ejemplo en el primer y segundo mes la agudeza visual está entorno al 0.20 (20%) , a los cinco meses del 0.50 (50%) y se alcanza agudeza visual unidad o del 100% a partir de los 5-6 años.

La capacidad para enfocar ( acomodación ) y poder ver nítidos los objetos de cerca mejora durante los tres primeros meses de vida . A partir de los seis meses van mejorando las habilidades para enfocar y hacer cambios más rápidos, con mayor amplitud y precisión incluso como los de un adulto.

Al nacer la gran mayoría de los niños son hipermétropes entorno a +2.00dp , esto significa que tienen el ojo aún más pequeño y a medida que van creciendo ocurre un proceso de emetropización, en el cual se va modificando la longitud axial y la curvatura del cristalino para que durante el crecimiento la imagen llegue nítida a la retina. Este periodo de emetropización ocurre durante los primeros 5-6 años. Pero no siempre todos los niños son hipermétropes, hay muchos niños con carga genética programada ( papá y mamá miopes o alguno de ellos con miopía ) que van a desarrollar antes o después miopía durante la infancia.

En cuanto al astigmatismo casi la mitad de los niños al nacer presenta algún grado de astigmatismo. Éste irá disminuyendo en cuantía y en dirección para estabilizarse con el crecimiento alrededor de los 10 años.

Entre el tercer y cuarto mes se mejora la interacción entre los músculos oculares de ambos ojos. Los movimientos son algo más precisos y con mayor recorrido y esto permite al sexto mes que empecemos a tener cierta visión binocular ,y por consiguiente estereopsis o visión en profundidad del medio que nos rodea.

Es muy importante las revisiones a los niños para comprobar que su desarrollo visual va acorde a su edad y detectar posibles ametropías o errores refractivos que puedan suponer un problema en el desarrollo visual. Una revisión optométrica pediátrica permite además ver si hay desigualdad visual entre ambos ojos o ambliopía ( comúnmente conocido como ojo vago ) y tratarla a tiempo para que no suponga un problema visual en el niño.

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